Pesca de Invierno
A partir de Marzo/Abril, cuando las hojas de las sombras del Delta comienzan a vestirse con colores ocres, anaranjados y rojos , intentando conservar algo de la calidez del verano, comenzamos con las pesca del Pejerrey. En este comienzo, el agua suele arrastrar mucho sedimento en suspensión. Es cuando se pesca con brazoladas de 5a 10 cm, cuando algunos días en particular y cerca del medidía en general, aún se puede pescar "en manga de camisa", cosa que no volverá a suceder salvo algunas excepciones sino hasta que vuelvan a cambiar los colores del Delta, explotando en verdes nuevos y aromas de primavera.
Pocas cosas son tan plancenteras para el pescador de pejerrey como poder observar el arrastre de alguna de sus boyas. Le sigue el golpe firme, hacia arriba, del conjunto caña/brazo, a la vez que la otra mano asegura el nylon o el multi. Dependiendo de las potencias, la del Pejerrey y la del equipo, comienza un arrime cargado de espectativas. Con desplazamientos laterales del pez, que muchas veces obliga a los compañeros de pesca a sacar por completo sus líneas del agua para evitar enrriedos. Cuando el conjunto del equipo es liviano y sutil, para finalmente poder subir al Pejerrey a bordo, es necesario utilizar el "copo".
Otras veces suele suceder que los Pejerreyes están comiendo de un modo muy voráz. En líneas generales esto sucede cuando la marejada es importante y el agua se encuentra bien oxigenada. Una vez que las líneas recorren unos metros, comienza a hacerse cada vez más dificultoso poder tener control visual sobre el conjunto de boyas; es cuando la sensibilidad de los dedos, la intuición y la experiencia, comienzan a jugar un papel fundamental. En estas cirustancias se pesca dejando salir la tanza entre los dedos, a la vez que intentamos obtener registro de la "cadencia", velocidad y modo en que este se desliza. Si logramos concentrarnos en este proceso, cuando suceda un pique bien lejos que no se deje detectar de un modo visual, seguramente podremos retener y efectuar el golpe de caña certero que nos permita concretar una nueva captura. En algunas ocasiones, se conjuga el paso de un cardúmen y nuestra estrella de la suerte brillando y solo es necesario tener la línea en el agua, con el sedal libre para que las capturas se sucedan; seguramente estos Pejerreyes vendrán "tragados" y no será lo mismo para el pescador que disfruta de una pesca precisa, pero..... el arrime de un "Peje" y más si es de los grandes, se disfrutará de todos modos.


